GENERAR SOLUCIONES MÁS ALLÁ DEL PENSAMIENTO LÓGICO

Supongo que a estas alturas te habrás dado cuenta, el mundo está en crisis, la destrucción de los ecosistemas, el cambio climático, las migraciones forzosas, las guerras, la sobre explotación de los recursos naturales para satisfacer un consumismo voraz y una larga lista de problemas de la que no alcanzamos a ver el final. Ante tanta oscuridad no sé tú pero yo creo que el mundo está necesitado de personas que sean capaces de pensar y poner en marcha soluciones que nos permitan seguir viviendo en paz y en equilibrio en este planeta, por esta razón y porque quizás sea una friki (no lo descarto), me gusta hablar tanto de cómo resolver problemas en el blog.

Como aspiro a que te conviertas en un/a expert@ en resolver problemas, te voy a hablar de una serie de elementos que hay que tener en cuenta, porque para ver con claridad y aplicar mejores estrategias es necesario que entiendas una serie de cosas. Personalmente lo que más me interesa en esto de resolver problemas son nuestros procesos mentales, cuáles son los caminos que empleamos normalmente para generar soluciones y sobre todo cómo podemos abrir nuestra mente a un mayor número de posibilidades, porque cuando hablamos de resolución de problemas la cantidad es algo importante. Tenemos que producir muchas alternativas de solución en un primer momento para después optar por la más adecuada, aunque la mayoría de las veces lo que ocurre es que nos quedamos con la primera opción que nos surge en la cabeza, que además suele ser la más obvia, la que está más alineada con cómo hemos definido el problema, porque a eso es a lo que tiende automáticamente nuestro cerebro si no lo obligamos a trabajar un poquito más.

Si quieres aprender a resolver problemas es importante que tengas en cuenta cómo solemos pensar habitualmente cuando nos enfrentamos a uno. En la cultura occidental estamos acostumbrados a pensar de manera secuencial apoyándonos en el pensamiento lógico, tenemos la percepción de que la realidad es secuencial y lineal, una cosa pasa después de la otra, así que aplicamos esta linealidad también a la resolución de problemas. Cuando tratamos de resolver un problema pensamos esta es la causa y este es el efecto, pensamos el efecto está después de la causa, así que si modifico la causa conseguiré resolver el problema, porque A+B=C (Valderrama, 2013).

Pero resulta que la realidad no es lineal, es más como una red de interconexiones y si miramos las cosas desde otra perspectiva quizás A no es solamente A, sino una mezcla entre A, X y N, y por lo tanto C no sería una respuesta completa al problema. Teniendo en cuenta esto, para resolver problemas podemos plantear otro tipo de propuestas que no tienen por qué centrarse en las relaciones causa efecto, podemos emplear otro tipo de estrategias que nos permitan abrir otras alternativas, otras maneras de encontrar respuestas a los problemas más originales que quizás incluso podrían hacernos llegar a soluciones más acertadas (Valderrama, 2013).

Tenemos entonces que a las buenas respuestas no siempre se llega siguiendo planteamientos lógicos (algunas veces sí, si se trata de un problema cerrado y muy estructurado). Te voy a poner un ejemplo, Silvia no es feliz, ahhh la búsqueda de la felicidad, ese camino que todos estamos tratando de recorrer. El problema de Silvia es que no se siente a gusto con las funciones que está desempeñando cómo economista en su actual empresa, lo que está haciendo no le gusta, así que ante esta situación sus amig@s lo que le plantean es que una posible solución a su problema podría ser buscar un trabajo en otra empresa en el que desempeñe otras funciones, esta opción quizás consiga solucionar su problema y le vuelva a traer la felicidad. Es una solución que sigue una lógica, no te satisface tu trabajo en esa empresa porque no te gusta lo que te mandan a hacer, pues intenta buscar otro en otra empresa en la que tengas unas funciones diferentes con las que te sientas más a gusto.

Parece lógico, a mi me parece una solución lógica, pero quizás esta solución no sea la más apropiada para Silvia, quizás esta solución no resuelva su problema aunque sea lógica. Quizás existan otros planteamientos para solucionar el problema que no sean tan lógicos pero que tendrían la verdadera respuesta a su problema. Quizás Silvia después de esta experiencia en su empresa se haya dado cuenta de que lo que la hace infeliz no es su trabajo en la empresa sino el trabajar como economista, porque ha descubierto que esta actividad ya no le llena, que lo que fue bueno en su momento ahora ya no lo es, así que decide tratar de explorar otras posibilidades, de cuestionarse sus creencias y buscar más allá de los límites que ella misma se ha marcado. Silvia empieza a pensar que a ella lo que le gusta de verdad es relacionarse con las personas, que los números están bien pero que le gusta más el calor de la gente, que una de las cosas que llenan su vida es viajar y conocer nuevas culturas, disfrutar de rincones especiales donde probar la comida local y que una de las cosas que más disfruta de esos viajes es saborear un café con el que alejar el sueño para poder disfrutar al máximo de las horas disponibles para ese viaje.  Que le encantaría compartir algo de esa experiencia con los demás a través de precisamente eso, del aroma del café. Después de un tiempo analizando su problema y de explorar múltiples soluciones al mismo, Silvia siente que lo que quiere hacer es montar una pequeña cafetería llamada «los aromas del mundo», en la que poder compartir con la gente una taza de café que les transporte a esos rincones del planeta en los que ella ha disfrutado tanto.

¿Montar una cafetería de variedades de café del mundo es una respuesta lógica a su problema tal y cómo se había planteado en un principio?, pues no, ¿es la solución adecuada a su problema porque la haría realmente feliz? sí. El pensamiento lógico es útil, gracias a él hemos llegado hasta aquí como especie, pero por sí solo sin acompañarlo de otro tipo de estrategias no es capaz de aportar soluciones adecuadas para según qué problemas. Las aproximaciones a los problemas basadas en el pensamiento creativo, que en definitiva es de lo que te estoy hablando, te invitan a explorar los problemas de manera diferente. Hay problemas que se resuelven desde el cuestionamiento de lo que creemos que podemos o no hacer, desde la exploración, la ensoñación y la intuición. Hay soluciones que se generan potenciando nuestra imaginación, generando muchas alternativas de solución que a priori pueden parecer hasta imposibles pero que trabajando en ellas podemos llegar a descubrir que encierran nuestros verdaderos anhelos.

El pensamiento creativo es una llave que te puede permitir abrir puertas en las que se encuentran guardadas potenciales buenas ideas con las que resolver problemas. Entrena tu mente para que no se encierre en parámetros y limitaciones y sea capaz de ir más allá, de explorar, de trazar nuevos senderos, de soñar para crear soluciones a los problemas. Porque necesitamos más gente que sea capaz de mirar el mundo de otra manera, que vea posibilidades en lugar de obstáculos y que sean solucionador@s de problemas. ¿Cómo empezar? empieza por aplicar estrategias de resolución de problemas a tus propios problemas (en el blog hay unas cuantas técnicas), porque si no somos capaces de resolver nuestros dilemas cómo vamos a resolver problemas en nuestro trabajo o a tratar de apoyar a alguien más en un proceso así. Haz como Silvia, aventúrate a tratar de explorar qué cosas son las que pueden acercarte un poquito más a tu idea de la «felicidad» o a tu visión de una vida más plena y satisfactoria.

Pues hasta aquí el post de hoy. Si quieres comentar alguna inquietud o simplemente decir hola Laura me gustó,  ya sabes que puedes escribir en el apartado de comentarios :))))))))))))))))))))))))

 

Referencias bibliográficas:

Valderrama, B. (2013). Creatividad inteligente. Guía para convertir ideas en innovación. Madrid, España: PEARSON.

 

4 comentarios en “GENERAR SOLUCIONES MÁS ALLÁ DEL PENSAMIENTO LÓGICO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.