¿POR QUÉ LA CREATIVIDAD APLICADA AL DISEÑO DE PROYECTOS?

En el post de hoy quiero contarte el camino que me ha llevado hasta aquí, el origen de esta idea loca de que la creatividad puede ser una herramienta increíblemente valiosa para la resolución de problemas en el ámbito social. Ya he hablado un poco en la web del proceso profesional que me llevó a interesarme por la creatividad aplicada al ámbito social, pero quería explicarlo de manera un poco más profunda, porque creo que no soy la única persona que ha vivido una situación así, de hecho creo que es probable que much@s de nosostr@s hayamos recorrido el mismo camino y quizás leer esto te haga sentir más acompañad@ y menos rar@.

Siempre me he considerado una persona creativa, tanto a nivel artístico como profesional, todo lo que suponga crear algo que sea bonito o resulte de utilidad me llama considerablemente la atención. ¿Pero cómo funciona esto de la creatividad?, el proceso de creación de cualquier cosa nace con una idea inicial, una chispa, una conexión que te impulsa a querer desarrollar algo que por lo general soluciona o da salida a un problema o necesidad, puede ser la solución a un problema banal de tu vida cotidiana o algo más complejo como mejorar el acceso al empleo de personas en riesgo de exclusión social. Existe un potencial inagotable de ideas en nuestro interior, pero la manera en la que accede nuestra mente a ellas es lo que puede oxidarse y presentar un problema. Pues esta es la historia que quiero contarte, la historia de cómo el óxido llegó a mi sistema, como la herrumbre un día vino a visitarme y no fue una visita corta para saludar y tomar un café, la muchacha vino con un cepillo de dientes y una maleta para quedarse una larga temporada instalada en mi cerebro. Lo que te quiero explicar es que llegó un punto en el desarrollo de mi trabajo en el que las ideas se me agotaron, desaparecieron, se esfumaron, por más que trataba de estrujarme el cerebro no era capaz de producir ideas nuevas. Más concretamente de generar ideas con las que diseñar proyectos de intervención diferentes a los que ya veníamos realizando en la entidad en la que trabajaba.

Esta incapacidad para generar ideas nuevas me frustraba, cada vez que el equipo iba a diseñar un proyecto intentando crear algo diferente o novedoso con respecto a lo que se había hecho anteriormente, al final, después de hacer unas cuantas propuestas y dar un par de vueltas a las ideas, llegábamos a la conclusión de que era mejor «hacer lo de siempre». Era como subirse en un coche que va siempre por el mismo trayecto y llega siempre al mismo lugar, y ¿qué pasa?, pues que te aburres de hacer siempre lo mismo o cosas tremendamente parecidas. Y a veces ocurre algo que es peor, hay veces que no es simplemente que te aburras, sino que te das cuenta de que lo que estás haciendo no termina de funcionar, no es efectivo o es notablemente mejorable, pero no se te ocurren nuevas ideas, nuevas maneras de hacer las cosas para poder hacer algo nuevo, algo diferente, algo mejor.

Por más que me esforzaba por ser más creativa no lo lograba, porque evidentemente no sabía dónde estaba el problema y lo intentaba mal, que te salga humo de la cabeza de tanto pensar no es la manera. Sentía que no podía ir más allá de las ideas de siempre, así que llegué a la conclusión de que en realidad no se podía, que la organización en la que trabajaba tenía una serie de características muy específicas y las intervenciones o proyectos que se podían realizar eran unos concretos y que fuera de ahí no se podía hacer nada más. Básicamente me autoconvencí porque no encontré en ese momento una solución al problema.

A pesar de haber llegado a la conclusión de que era imposible diseñar un proyecto que se saliese de lo que hacía normalmente, en mi interior yo sabía que las cosas son imposibles hasta que se encuentra la manera de hacerlas posibles, así que la idea siguió en mi cabeza, sentada en una salita de espera aguardando su turno para poder ser atendida con el tiempo y la dedicación necesarias. Hasta que llegó su momento, finalizó mi relación laboral y como ahora era una persona desempleada con mucho tiempo libre, decidí llegar al meollo de la cuestión, porque en futuros trabajos quería poder diseñar buenos proyectos, proyectos diferentes y efectivos que ayudasen a la gente y solucionasen problemas. Entonces cual investigadora lancé una primera hipótesis: «no logro diseñar proyectos diferentes porque carezco de los conocimientos suficientes sobre metodología para la elaboración de proyectos». Así que con la intención de mejorar los proyectos que diseñase desde ese momento en adelante, empecé a leer todo el material que encontré sobre diseño y elaboración de proyectos, porque pensé que el problema se encontraba ahí, en la falta de un método, que tener un mayor conocimiento sobre cómo diseñar proyectos sociales me daría acceso a nuevas ideas.

Y sí, encontré métodos como el enfoque del marco lógico que resulta tremendamente útil para visualizar los problemas, generar diferentes soluciones y construir de manera coherente un proyecto, pero entre tanto libro y documento, también encontré un elemento nuevo, LA CREATIVIDAD. La creatividad como una herramienta a incorporar dentro del proceso para diseñar un proyecto de carácter social, porque al emplearla podemos ver el problema de diferentes maneras, desde diferentes perspectivas, algo tremendamente útil porque la mirada al problema determina la solución por la que se opta, con distintas miradas se podrían generar diferentes soluciones, justo lo que yo estaba buscando, SOLUCIONES DIFERENTES para poder construir proyectos diferentes. Y en mi cerebro se hizo un clic, quizás el problema sea ese, que no estoy utilizando técnicas o herramientas específicas que me ayuden a desarrollar la creatividad, la creatividad como un recurso para generar soluciones nuevas a los problemas.

Y empecé a ahondar en la creatividad y a obtener respuestas a todos esos problemas que tenía cuando trabajaba, a entender por qué era incapaz de tener ideas nuevas y por qué en el equipo terminábamos haciendo siempre lo mismo. Todo esto está relacionado con la manera natural en la que piensa nuestro cerebro, una tendencia que podemos reconducir empleando estrategias que nos permitan pensar de una manera menos encorsetada, más libre. Porque la creatividad es eso, liberar el pensamiento, expandirlo, eliminar las barreras que construimos sin darnos cuenta para obtener una mirada más amplia de los problemas, una mirada que de manera irremediable nos llevará a nuevas soluciones.

Esta es la razón por la que me interesa tanto la creatividad, porque es una herramienta que por lo general no estamos empleando para tratar de «solucionar problemas» y que quizás sea algo así como un ingrediente mágico, un plus que nos permita hacer cosas diferentes a las que ya de por sí logramos utilizando sólo los métodos convencionales.

Pues este ha sido el camino vital que me ha llevado a la construcción de este mi humilde blog, con el que pretendo poner mi granito de arena para que la creatividad sea una herramienta cada vez más empleada en lo social. ¿Y tú?, ¿alguna vez has sentido esa dificultad para acceder a ideas nuevas?, si te animas a comentar puedes hablar de esto o de cualquier otra cosa que quieras compartir :))))))))))))))))))))))))))))))))

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