PROYECTO IDEA (5): LAS IDEAS Y SU PROCESO

Llegamos al último post de Proyecto Idea y en este quinto post te voy a hablar de cómo se crean las películas de dibujos animados ¿A que no te lo esperabas? pues es un tema muy interesante, ya verás.

¿De pequeñ@ te gustaban las películas de dibujos animados?, seguro que sí, quien no lloró con el Rey León, quién no quiso ser la Sirenita y vivir bajo el mar. Me recuerdo de pequeña y no tan pequeña esperando con ansia la nueva película de Disney, deseando saber que nueva historia nos iban a contar. Pero nunca me había planteado cómo se construían esas historias. Yo pensaba que era como en las películas de ficción, en las que se parte de un guión con la historia contada de principio a fin, es decir, de antemano sabes lo que vas a contar, sabes quienes son los personajes, cómo son, qué van a hacer, aunque después se vayan haciendo pequeños cambios. Pero resulta que en el cine de animación no se trabaja así, el proceso de creación es diferente, se parte de una breve idea que describe a grandes rasgos la historia y a partir de ahí se va creando la película hasta que se le va dando forma y se compone la idea final. Digamos que se parte de algo así como de la semilla de una idea y esa idea se va regando hasta que poco a poco va creciendo y mostrando su forma final.

Te pongo un ejemplo para que veas mejor lo que te quiero decir. La idea inicial a partir de la que trabajaron cuando crearon «Toy Story», era la de un grupo de juguetes y un niño llamado Andy que los adoraba. Lo original de la historia iba a ser que sería contada desde el punto de vista de los juguetes. Esta era la idea inicial y a partir de ahí se irían construyendo la historia y cada uno de los personajes. Durante muchos meses el guión se transformó una y otra vez y finalmente la historia terminó girando en torno al juguete favorito de Andy, un vaquero llamado Woody cuyo mundo se trastoca cuando llega un nuevo y reluciente juguete, un ranger del espacio llamado Buzz Lightyear, que se convierte en el nuevo juguete favorito de Andy (Catmull y Wallace, 2014).

En este tipo de películas la construcción de los personajes va evolucionando hasta que dan con la personalidad final. Por ejemplo, el carácter de Woody pasó por diferentes etapas, los directivos de Disney que supervisaban esta película realizada por Pixar, encontraban que Woody era demasiado alegre y buena persona. Esto no cuadraba con la idea de la historia que tenían los técnicos de Pixar, pero como era su primera película y se sentían novatos aceptaban los consejos. A lo largo de los meses el carácter de Woody afable y de trato fácil, pasó poco a poco a ser más oscuro, malo y desagradable. Woody estaba muy celoso, así que tiraba a Buzz por la ventana por resentimiento. También trataba mal al resto de juguetes, les daba órdenes y les insultaba. Se había convertido en un idiota. Con esta nueva versión de Woody fueron a Disney con una maqueta de la película, algo así como una versión en comic con voces provisionales, música y los dibujos de la historia. Este día pasó a ser conocido en Pixar como «el viernes negro», porque la reacción de Disney ante aquello fue suspender la producción hasta que hubiera un guión aceptable (Catmull y Wallace, 2014).

En los meses siguientes, los técnicos de la película pasaron prácticamente cada minuto de su horario de trabajo juntos, para tratar de redescubrir el corazón de la película, aquello que habían soñado inicialmente que iba a ser la historia: un vaquero de juguete que deseaba ser amado. Lograron reconectar con el alma de la historia, con lo que querían contar y finalmente cuando la película se estrenó fue todo un éxito, porque el público se sentía profundamente emocionado con aquella historia que le habían contando (Catmull y Wallace, 2014).

Este proceso que sigue la construcción de una película de animación es muy similar a lo que ocurre con las ideas emprendedoras. Las ideas se van construyendo poco a poco y se transforman, no nacen ya perfectamente configuradas. Tu partes con una propuesta inicial que te gusta y seguramente crees que tiene la forma definitiva, pero la realidad más probable es que esa idea sufra cambios y mutaciones por el camino.

Ed Catmull (2014), expresidente de Pixar, manifiesta que pensamos que las ideas flotan en el aire perfectamente formadas y construidas y que la gente simplemente las atrapa así, completas. Pero las ideas son el resultado de decenas de miles de decisiones, y cada decisión hace referencia a una parte de la idea que en su conjunto contribuye a una totalidad.

Con suerte habrás llegado a alguna idea con los post que has ido leyendo y los ejercicios, o quizás venga a tu mente más adelante, lo que quiero decirte es que mantengas una actitud flexible, porque las acciones la irán transformando en mayor o menor medida. La no acción, el perfeccionar la idea continuamente sin mostrarla al púbico (algo en lo que soy una experta) no te llevará a ningún lado, simplemente a esconder tu idea y a retrasar el proceso. Hacer es la única manera de apreciar qué funciona y qué tiene que arreglarse, así que no te tomes los errores como un fracaso, sino como fuentes de aprendizaje y como la única manera de poder avanzar.

Unido a esto se encuentra el que a las ideas les lleva un tiempo poder desarrollarse y mostrar todo su esplendor. El proceso completo de la creación de Toy Story duró cinco años. Sara Blakely, de la que te hablé en el primer post, tardó dos años en investigar y construir su prototipo. Bill Bowerman estuvo años diseñando prototipos de zapatillas deportivas hasta que dio con la gran innovación que cambiaría el diseño del calzado deportivo. Las ideas llevan un tiempo de maceración y necesitan de la acción para que se desarrollen, para que crezcan como si de plantas se tratara. ¿Tienes una idea? pues piensa que es la semilla de un maravilloso árbol, pero no sabes el tiempo que le va a llevar crecer hasta lograr su esplendor, ni en qué dirección van a ir las ramas o lo altas que van a ser, eso lo irás viendo con el transcurrir del tiempo, con la acción y la información que te devuelvan esas acciones.

Por último, no quiero finalizar Proyecto Idea sin dejarte con una herramienta más que puede ayudarte en el proceso de construcción de tu idea y que sobre todo puede ayudarte a conectar con las cosas que a ti verdaderamente te apetecería hacer. Te he venido hablando de Pixar y ahora te voy a hablar de Disney, más concretamente de Walt Disney, su fundador, una persona con grandes sueños y una gran capacidad para plasmarlos en la realidad a través del uso del pensamiento creativo. Disney, cuando se plateaba la creación de una película de animación o incluso la creación de los parques de atracciones, exploraba los proyectos desde tres posiciones perceptivas que le ayudaban a configurar la idea final. Sus trabajadores decían que era como trabajar con tres Walt Disney distintos, el soñador, el realista y el aguafiestas o crítico. A esto se le conoce como la Estrategia Disney y no es exclusiva de Disney, es algo común en todo proceso de creatividad y planificación eficaz. Supone pasar los proyectos por estos tres puntos de vista diferentes, para llegar finalmente a una idea viable. Walt Disney empleaba esta estrategia para convertir sueños en realidades, qué bonito suena verdad (Dilts, 1998).

La estrategia Disney supone pasar tu idea o proyecto por tres filtros o fases que se conocen como: la etapa del soñador, la etapa del realista y la etapa del crítico. Hablemos de cada una de ellas.

Comenzamos con la etapa del soñador, en esta fase se pone la atención en la idea que queremos llevar a cabo o en nuestro proyecto. La premisa fundamental es pensar que todo es posible, que no existen límites para llevar a cabo lo que pretendemos hacer. Sueña lo que verdaderamente quieres hacer, lo que te encantaría llevar a cabo, porque todo es posible. Qué inspirador y liberador suena, si Walt Disney pudo crear «Alicia en el país de las maravillas» o «La Bella Durmiente» con esta técnica, por qué no vas a poder crear tú tu proyecto. Permítete soñar con lo que quieres y descríbelo a grandes rasgos ¿En qué consiste tu proyecto? ¿Qué es? (Dilts, 1998).

Una vez tenemos definido nuestro sueño pasamos a la etapa del realista. Esta fase sirve para definir el camino que nos permitirá alcanzar ese estado deseado que hemos descrito en la etapa anterior. El realista actúa como si el sueño que hemos descrito fuera posible, así que tenemos que determinar los pasos o las acciones necesarias para lograr lo que hemos planteado en la etapa del soñador. Tenemos que planificar las acciones que nos van a permitir llevar a la realidad nuestro proyecto (Dilts, 1998).

Por último llegamos a la etapa del crítico, esta fase está orientada a evaluar y obtener un feedback en relación a cuál podría ser el transcurrir por ese plan que hemos diseñado para alcanzar el estado deseado. La misión del crítico es tratar de detectar qué problemas tiene el plan, cuáles son sus puntos críticos y para ello se pueden plantear diversos escenarios posibles, con la intención de ver cómo responde el plan ante las circunstancias. Hay que tratar de explorar las posibles fuentes de problemas que pueden provenir tanto desde el pasado como del futuro (Dilts, 1998).

Una vez hemos realizado una valoración crítica de nuestro plan, volvemos a construir la idea ajustándonos a una versión del proyecto que pueda ser llevada a la práctica en el marco de tu realidad actual. ¿Qué puedes hacer y qué no? ¿Qué partes de ese plan puedes llevar a cabo? ¿Qué áreas tendrías que mejorar o modificar para poder llevarlo a la realidad? ¿Puedes adaptar la idea del sueño a una escala que puedas afrontar ahora mismo?. Otra opción sería planificar una serie de acciones que nos aproximen a la posibilidad de llevar a cabo la idea tal y como está planteada, tal y como la has soñado, se trataría de preguntarte ¿Qué pasos podría dar para acercarme a esa idea soñada?. ¿Lo has entendido más o menos? por si acaso, al final del texto te he dejado algunas preguntas que te van a ayudar a desarrollar cada etapa de la Estrategia.

 

Bueno pues hasta aquí llegó Proyecto Idea, con esta técnica doy por terminado este maravilloso viaje a través de cinco historias. Espero que la propuesta te haya resultado útil o que al menos te haya hecho reflexionar sobre algunas de las cosas que he ido planteando. Sobre todo me gustaría que aprendieses a verte a ti mism@ de una manera más integral, como un todo maravilloso que puede estar lleno de posibilidades en lugar de limitaciones. Si te ha gustado Proyecto Idea, recomiéndaselo a alguien a quien pienses que le puede venir bien. Si te ha ayudado o quieres dejar algún comentario sobre tu experiencia, me encantará leerte aquí abajo. Un saludo y hasta la próxima cosa que me anime a poner en marcha y en la que tú quieras participar. Recuerda que para no perderte nuevas propuestas me puedes seguir en Instagram.

 

∗ Instrucciones para llevar a cabo la ESTRATEGIA DISNEY (Dilts, 1998):

En el método la figura del soñador es fundamental para generar nuevas ideas y objetivos, el realista se encarga de transformar esas ideas en realidades concretas y el crítico funciona como filtro y estímulo para refinar las ideas.

 

Etapa del Soñador:

Centro de atención: QUÉ -> ¿Qué quiero conseguir?

Actitud: Todo es posible

¿Cómo llevar a cabo esta etapa?:

Describe el tipo de proyecto que quieres realizar pensando que no existe ninguna limitación para poder llevarlo a cabo.

Haz una descripción general del proyecto que te encantaría realizar. Para hacer el planteamiento de la idea te puedes ayudar de las siguientes preguntas:

¿Qué quiero hacer? Qué es lo que quiero lograr o conseguir porque me aportará bienestar, satisfacción personal y profesional, felicidad, etc.

¿Qué tipo de proyecto te gustaría realizar? El proyecto de tus sueños, algo que te encantaría realizar, algo por lo que te encantaría levantarte cada mañana para ir a trabajar.

¿Por qué quieres hacerlo? ¿Cuál es tu propósito? ¿Qué problema quieres solucionar o qué necesidad quieres satisfacer? ¿A quienes quieres ayudar? ¿Cómo les vas a ayudar?

¿A qué futuro quieres que te lleve esta idea?

 

Etapa del Realista:

Centro de atención: CÓMO -> ¿Cómo lo voy a conseguir?

Actitud: Actuar «como si» el sueño fuera alcanzable

¿Cómo llevar a cabo esta etapa?:

Se trata de describir cómo vamos a alcanzar el estado deseado descrito en la etapa anterior. Qué acciones vamos a desarrollar para alcanzarlo tal y como lo hemos planteado, siguiendo la premisa de que es posible lograrlo.

Algunas preguntas que te pueden ayudar:

¿Quién estará implicado? Qué personas están implicadas en el proyecto o plan, de quién depende que se logre alcanzar.

¿En qué forma se llevará a cabo específicamente la idea? ¿Cuál será el primer paso? ¿el segundo? ¿el tercero? …

¿Qué voy a necesitar para llevar a cabo la idea?

Qué tiempo me va a llevar desarrollar el plan, proyecto, …

 

Etapa del Crítico:

Centro de atención: POR QUÉ -> ¿Por qué el plan se tiene que llevar a cabo de esta manera y no de otra?

Actitud: Consideración de lo que podría pasar «si» se presentaran estos problemas.

¿Cómo llevar a cabo esta etapa?:

Aquí empezamos a evaluar de manera crítica el plan, a valorar si es factible llevarlo a cabo y plantear qué cambios sería necesario hacer para alcanzar el estado deseado. Se trata de valorar el plan creando diferentes supuestos que nos ayuden a detectar los posibles fallos del plan. Hay que hacer suposiciones sobre lo que podría pasar.

¿Qué puede salir mal? De las acciones que no dependen completamente de mi ¿Qué podría pasar que me impidiese lograr lo que pretendo?

¿Qué situaciones o personas podrían impedir que el plan se llevase a cabo?

¿Qué motivo podría haber para cancelar el proyecto o el plan? ¿Qué no es viable?, ¿Qué no es buena idea?, ¿Qué podría salir mal?

¿Qué se necesita actualmente para llevar a cabo el plan? ¿Qué necesitamos para poder hacer realidad el plan?.

¿Qué se podría objetar a la propuesta?

¿Qué tendríamos que hacer para que el proyecto salga a delante con éxito y logremos el objetivo? ¿Qué ajustes tendríamos que hacer a la idea inicial?

Por último replantea la idea o proyecto teniendo en cuenta la evaluación que has realizado en la etapa del crítico, adapta el proyecto para acercarlo a una versión que puedas llevar a cabo. También puedes planificar acciones que te lleven a poder desarrollar la idea tal cual está planteada.

 

Referencias bibliográficas:

Catmull, E. y Wallace, A. (2014). Creatividad S.A. Cómo llevar la inspiración hasta el infinito y más allá. Barcelona, España: Conecta

Dilts, R. (1998). Liderazgo Creativo. Barcelona, España: Urano

 

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