CÓMO REDACTAR LA FUNDAMENTACIÓN DE UN PROYECTO

La parte del proyecto que más me gusta es la fundamentación, sé que a la mayoría de la gente le parece la más tediosa y pesada pero a mi encanta. Cuando trabajaba, si el proyecto era extenso y se redactaba entre varias personas yo siempre rezaba para que me tocase esta parte, es broma no hacía falta, me la daban con gusto, casi nadie la quiere porque hay que documentarse y eso supone más tiempo. Esta afición por la fundamentación del proyecto debe provenir de mi gusto por narrar, que no es lo mismo que simplemente escribir. Narrar implica contar una historia de manera que se conecte y se capte la atención del interlocutor/a y la fundamentación viene a ser básicamente eso, narrar una historia con un comienzo y un final, contar en qué consiste un problema y cómo lo vamos a solucionar.

Me encanta este apartado del proyecto, lo mimo, lo cuido, le dedico el doble de tiempo que al resto del texto y me duele profundamente cuando se redacta de manera descuidada, abusando de datos que nada vienen a cuento y que se utilizan simplemente para rellenar y dar volumen al formulario de solicitud de la subvención, como si la cantidad fuera sinónimo de la calidad. Cuando redactaba este tipo de textos solía pensar en la pobre persona que iba a tener que leer y valorar al menos unos 100 proyectos más, esto me hacía escribir con rigurosidad y con respeto, tratando de incluir sólo la información de interés y relevante. No voy a explicar la orografía de un municipio o remontarme a la conquista de Canarias en el 1496, para explicar un problema que vive la población en el 2018 y que nada tiene que ver con estas cuestiones, un consejo, elimina el texto que sea innecesario.

García y Ramírez (2009) lo explican muy bien, “Un proyecto se debe fundamentar en circunstancias próximas, concretas y específicas de una determinada situación, en un tiempo y lugar diferentes a cualquier otro” (p.18). De lo que se trata es de transmitir a la persona que lea el texto las motivaciones que nos han llevado a proponer el proyecto, atendiendo a esto, García y Ramírez (2009) entienden indispensable incluir las siguientes ideas en la fundamentación:

  • Qué situación es la que está justificando la acción de cambio, innovación o mejora que estamos proponiendo con el proyecto.
  • En qué consiste ese cambio, innovación o mejora.
  • Qué beneficios producirá el cambio en las personas beneficiarias de la intervención.
  • Qué circunstancias garantizan la oportunidad de conseguir esa mejora que estamos planteando con nuestra intervención, frente a otras alternativas que también se podrían plantear para dar respuesta a la necesidad planteada.
  • A qué estrategias o tácticas está intentado contribuir la intervención a desarrollar a través del proyecto (planes o programas en los que se enmarca la actuación).

Redactar una buena fundamentación supone una oportunidad para captar de manera positiva la atención de la persona que va a evaluar el proyecto. No emplees discursos genéricos sobre la temática en cuestión, céntrate en desarrollar los argumentos necesarios para que el proyecto sea considerado como la respuesta más indicada para el problema al que trata de dar solución.

En cuanto a la extensión que debe tener toda esta información, es aplicable aquello de “para gustos los colores”. Hay personas que redactan justificaciones breves y están bien, existen incluso convocatorias de subvención que delimitan el número de palabras que puedes escribir y lo reducen casi que a un párrafo (odio profundamente estas convocatorias). A mí personalmente me gusta explicar bien las cosas para que se entiendan, quiero asegurarme de que se comprende lo que estoy tratando de decir, lo que casi siempre me supone escribir textos largos, porque la realidad es compleja y tiene matices y a mí me hacen falta palabras para explicarlos bien. Hay compañer@s a los que admiro a nivel profesional y que escriben fundamentaciones mucho más breves que las mías y las considero muy buenas. Se trata de encontrar tu propio estilo, ¿tu habilidad se encuentra en el resumen y la síntesis o eres buen@ narrando e hilando un texto más largo?, elige la versión en la que te sientas más cómod@ y apuesta por tu estilo personal, aquello que haces bien de manera natural.

A pesar de que mis fundamentaciones son “más extensas” que las de otras personas, sólo incluyo aquella información que es necesaria y considero relevante para fundamentar las acciones que propone el proyecto. Vuelvo a la misma idea, piensa en la persona que va a leer el texto, explícate bien, se concret@, apóyate en datos objetivos, pero también trata de dotar al texto de una cierta emotividad, me refiero a que el lector sea capaz de comprender que existe un problema real que está afectando en el buen desarrollo de la vida de unas personas y que la intervención que propone el proyecto podría proporcionarles la respuesta a la dificultad que presentan. Quién lee es una persona, no un robot, puedes llegarle con tus palabras y obviamente con lo que plantea tu proyecto (también hay que ser realistas, tienes que ajustarte al baremo de la convocatoria, porque la poesía no adjudica subvenciones). Pero ante todo vuelvo y repito, en nombre de todas y todos los técnicos encargados de valorar los proyectos a convocatorias de subvención te pido: no metas información de relleno, humo o paja, no te remontes a los reyes visigodos o a la guerra de África, por favor no lo hagas, piensa en ell@s.

Para concluir, voy a transcribir las palabras de García y Ramírez (2009), porque cuando algo no se puede decir mejor para que parafrasearlo. García y Ramírez (2009) describen a la perfección en qué consiste un buen texto de fundamentación de un proyecto, aunque podría también definir la esencia de lo que debe transmitir un buen proyecto en su conjunto:

La fundamentación debe ser el texto más literario del proyecto. Su lectura debe resultar comprensible y atractiva. Para eso, esmera la redacción, repasándola una y otra vez hasta lograr un texto bien construido, que combine la emotividad que impulsa el cambio, con el rigor técnico que debe significar el proyecto. Si se logra comunicar emotividad y rigor técnico, la fundamentación será, sin duda, la mejor presentación del proyecto (p.21).

 

Y así termino, espero que el post te haya resultado útil y que te sirva de ayuda si necesitas una guía para embarcarte en la maravillosa experiencia de redactar la fundamentación de un proyecto. Si quieres comentar tus experiencias, dudas o cualquier otra cuestión te espero en los comentarios como siempre :)))))))))))))))))))))))))

 

Referencias bibliográficas:

García, G. y Ramírez, J.M. (2009). Manual práctico para elaborar proyectos sociales. Madrid, España: Consejo General de Colegios de Diplomados de Trabajo Social y Siglo XXI.

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