REFORMULAR LOS PROBLEMAS PARA INVITAR AL CEREBRO A BUSCAR SOLUCIONES

A veces los problemas nos bloquean, cuando se presentan en nuestro camino de manera repentina y sin previo aviso pueden ser algo así como una tromba de agua que te pilla en la calle en pleno verano. El chaparrón de agua te inunda, te ahoga y te cala hasta los huesos dejándote perdid@ y ausente de toda respuesta. A veces nos bloqueamos porque tenemos tan puesto el foco en los problemas y las limitaciones, en todo lo que no podemos hacer, que nos cuesta darnos cuenta de que se puede girar la cabeza para tratar de acceder a otro plano, al plano de las posibilidades.

Sid Parnes, académico experto en creatividad, planteaba que parte de nuestro error a la hora de interpretar los problemas como posibles oportunidades tiene su origen en como hablamos de ellos. Nos expresamos frente a los problemas como si fueran cuestiones fijas o crónicas, por ejemplo, «odio mi trabajo», «mis hijos se pasan todo el día en internet», «no llego a final de mes» y cualquier otro ejemplo que te venga a la cabeza. Parnes planteaba que cambiar ese lenguaje podía ayudarnos a desbloquear el problema en cuestión. Concretamente proponía reenfocar los problemas y convertirlos en preguntas abiertas, ya que al hacerlo de esta manera se invita al cerebro a realizar nuevas conexiones mentales que le conducen a plantear alternativas de solución a los problemas. La frase mágica que proponía es ¿cómo podría …?, siguiendo los ejemplos anteriores podrías plantearte ¿cómo podría acceder a un empleo diferente más acorde a mis preferencias personales?, ¿cómo podría hacer que mis hijos realizasen otro tipo de actividades a parte de estar conectados a internet?, ¿cómo podría ahorrar dinero? o quizás este otro planteamiento ¿cómo podría aumentar mis ingresos para llegar de manera más holgada a fin de mes?. Al reconvertir el problema en este tipo de preguntas, de repente te das cuenta de que tu cerebro ya se ha puesto a caminar en busca de posibles alternativas con las que tratar de dar una respuesta positiva al problema (Parnes citado por Nilsen y Thurber, 2018) .

¿Y si todos utilizásemos este truco cada vez que detectásemos un problema?, no solo problemas individuales, sino problemas colectivos, problemas que afectan al conjunto de las personas o a grandes grupos, te aseguro que el mundo empezaría a caminar en otra dirección. Te voy a contar un secreto, una de las mayores oportunidades que te vas a encontrar en la vida para tratar de desarrollar todo tu potencial creativo es intentar dar respuesta a un problema que verdaderamente te preocupa y te toca por dentro y una de las claves que puede conducirte a obtener respuestas es hacerte esa pregunta mágica ¿cómo podría…?.

Te voy a hablar de alguien que se embarcó en un gran proyecto haciéndose esa  pregunta, esa persona es Shawn Seipler. ¿Te suena su nombre?, seguramente no, es alguien tirando a corriente, pero es una persona que un día se percató de un problema y le importó tanto que trató de buscarle una solución.

Imagen de Business Magazine

Empezaré por el principio, por la experiencia vital que dio lugar a su idea, me encanta esta parte del proceso creativo, el detonante, la situación que lleva a una persona a sentir la necesidad interior de parir una idea bonita, una idea que contribuya de alguna manera al progreso o al bienestar del ser humano. En muchas ocasiones sucede lo mismo, una persona se percata de que algo funciona mal o supone un problema y siente un poderoso deseo interior de encontrar una oportunidad de mejora para esa situación. Ese deseo se convierte en una fuerza motriz que te impulsa y te impide dejar de buscar hasta que encuentras la respuesta.

Una de esas personas a las que impulsó el deseo de encontrar una solución es Shawn Seipler. Te cuento, Shawn trabajaba como ejecutivo de ventas de una empresa tecnológica y debido a este trabajo pasaba muchísimas noches al año hospedado en hoteles. En una de esas estancias vio como una de las trabajadoras de la limpieza tiraba a la basura las pastillas de jabón con las que el hotel obsequia a los clientes, algo común, en lo que probablemente ni tu ni yo nos hubiésemos fijado, pero que llamó poderosamente la atención de Shawn. Como le picó tanto la curiosidad decidió preguntar al hotel que pasaba con todas esas pastillas de jabón apenas usadas por los clientes durante su breve estancia en el hotel. La respuesta fue simple, se tiraban a la basura, todas y cada una de ellas en todos los hoteles del país.

A Shawn le horrorizó la respuesta, le parecía un total desperdicio de recursos. Le inquietó tanto que trató de hacer las cuentas para determinar la cantidad de jabón que se despilfarraba siguiendo esta práctica y quedó aun más horrorizado, según sus cálculos cada día se desperdiciaban en los hoteles de Estados Unidos 5 millones de pastillas de jabón. Le pareció un total despropósito teniendo en cuenta que en otras partes del mundo millones de personas no tienen acceso a los recursos necesarios para mantener una higiene adecuada, algo fundamental para la prevención de enfermedades o el contagio de las mismas. A este importante problema ya de por sí, se sumaba el impacto medioambiental que suponía la llegada de todas esas pastillas de jabón a los vertederos del país.

En ese momento Shawn se hizo la pregunta mágica, ¿cómo podría aprovecharse todo ese jabón para que no termine en la basura?. Esta pregunta fue el pistoletazo de salida, empezó a buscar información sobre cómo limpiar, higienizar y reutilizar el jabón usado y descubrió lo que se conoce como el método del refundido, un método con el que se puede fundir y limpiar el jabón para poder volver a hacer pastillas nuevas.

Shawn empezó formalmente el proyecto en 2009, en su garaje, que parece ser el punto de inicio de todos los grandes proyectos, ¿tienes garaje?, ¿lo utilizas para guardar el coche? estás perdiendo el tiempo ten una idea y monta un negocio. Fuera de bromas, evidentemente no fue fácil, emprender un proyecto nunca es fácil, aquí es donde tu motivación, ese motor interno que te propulsa para alcanzar tus objetivos es tan importante. Shawn tuvo que luchar para tratar de encontrar apoyos con los que desarrollar el proyecto y para convencer a los hoteles para que le cedieran las pastillas de jabón. Con las primeras pastillas de jabón que consiguió hacer se fue a Puerto Rico para repartirlas a personas de bajos recursos en su ciudad natal.

Llamó a su proyecto «Clean the World» y desde entonces las cosas han cambiado mucho. Con su organización ha contribuido a mejorar las condiciones de higiene de millones de personas en todo el mundo, ahora los hoteles pagan 50 céntimos al año por cada habitación para poder formar parte del proyecto y participan más de 2000 hoteles. Ya no se limita a las pastillas de jabón sino que también recicla todos los productos cosméticos de hotel, con los que crea un mini kit de higiene básica que reparte a niños de países en vías de desarrollo, reduciendo de esta manera el riesgo de mortalidad infantil por el contagio de enfermedades como la diarrea o la neumonía.

¿Te resulta inspirador?, ¿te dan ganas de tener ideas que mejoren el mundo?, a mí sí, da igual la magnitud de la solución que propongas para un problema, lo importante es mejorar las situaciones, quizás no todos podemos desarrollar proyectos de tanta magnitud pero sí que podemos mejorar nuestro entorno más cercano, nuestra familia, nuestro trabajo o nuestra comunidad. En el caso de que seas de esas personas que aspira a tener una idea con un impacto similar a la de Shawn, te diré una cosa, busca un problema que te importe de verdad, que te genere una necesidad interior imparable por resolverlo, porque he llegado a la conclusión de que las grandes ideas, las ideas poderosas nacen ahí, en el corazón de las personas y no tanto en su cabeza, nacen de la necesidad de contribuir en la mejora del bien común, la necesidad de trascender lo individual para pasar a lo colectivo, la necesidad de dejar el mundo un poco mejor de como uno se lo encontró.

Espero que te haya gustado el post y que te inspire a preguntarte cómo podrías mejorar todo aquello que te rodea. Un abrazo :)))))))))))))))))))))

 

Referencias bibliográficas:

Nielsen, D. y Thurber, S. (2018). Conexiones creativas. Barcelona, España: Editorial Gustavo Gili.

https://lavozdelmuro.net/esto-es-lo-que-sucede-con-el-jabon-de-hotel-que-los-huespedes-usan-tras-su-visita/

https://www.children.org/es/aprender-mas/socios-globales-listado/clean-the-world

 

2 comentarios en “REFORMULAR LOS PROBLEMAS PARA INVITAR AL CEREBRO A BUSCAR SOLUCIONES

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