agosto 30, 2017

Sobre mí

 

Me llamo Laura Trujillo soy Trabajadora SocialMáster en Intervención Social y Comunitaria y Coach Certificada por la ICF. Además de esto me apasiona el Pensamiento Creativo y la Resolución de Problemas, así que he decidido juntar todos estos ingredientes y crear un cóctel, mi propio, colorido y particular cóctel, que se llama “Herramientas para el Autoconocimiento”.

Resumiéndolo muy mucho, lo que pretendo con este proyecto es ayudarte a ver con más claridad cómo es tu realidad y qué pensamientos están construyendo tu vida tal y como es ahora mismo. Una vez te das cuenta de lo que hace que tu vida sea como es, intento que accedas a ese lugar dentro de ti donde se encuentra lo que verdaderamente quieres para ti, para que puedas definirlo con detalle y diseñar acciones que te conduzcan a una realidad que de verdad te encante vivir.

 

Todo esto lo hago principalmente a través de sesiones individuales y de talleres en los que utilizo herramientas del coaching, mezcladas con técnicas de pensamiento creativo y metodologías para la resolución de problemas. Estos tres temas me apasionan, me interesan y me han ayudado profundamente en mi propia trayectoria vital y profesional, así que construyo procesos combinando estas herramientas para que también puedan ayudar a los demás.

 

 



 

Si te interesa saber un poco más de mi y de mi camino profesional te invito a seguir leyendo. Pero más allá de títulos quiero hablarte del camino, del proceso que me ha llevado a la construcción de mi propuesta, porque me parece algo más interesante y más bonito que enumerarte los títulos de papel que tengo enmarcados en la pared.

Como muchas personas me embarqué en una dura y difícil reinvención profesional. Mi particular travesía por el desierto empezó en el 2015, sentía que mi profesión ya no me llenaba como antes y que necesitaba de manera muy urgente explorar nuevas posibilidades, encontrar aquello que me aportara de nuevo la ilusión y las ganas de trabajar. Porque la vida son ciclos y lo que te gustaba y te parecía adecuado a los 20, no tiene porque seguir pareciéndotelo a perpetuidad. Así que comencé mi búsqueda y mi estrategia fue leer sobre todo aquello que me llamase la atención, buscaba una chispa, una señal en luces de neón que me dijera “eh, en esto hay una posibilidad, a partir de aquí puedes llegar a algo” y al poco tiempo ese algo llegó.

Lo primero con lo que me topé que me interesó verdaderamente, vino de la mano de mi faceta como trabajadora social y se trató de la resolución de problemas. Una de las cosas que me frustraba como trabajadora social es que consideraba que con los proyectos que se desarrollaban desde las ONGs o entidades sociales, no se solucionaban por completo los problemas de la gente, así que se me metió en la cabeza que tenía que haber una forma “correcta” de solucionar los problemas, una forma efectiva con la que llegar a soluciones para resolver los problemas que tienen las personas y el mundo en general (ella la idealista). En esta medio paranoia que me entró, me dio por leer y aprender sobre métodos que ayuden a resolver problemas y encontré así, algo que me atrapaba y sobre lo que no podía parar de leer. Como te podrás imaginar, no encontré el método perfecto para resolver todos los problemas del mundo, pero si un montón de herramientas con las que ver con más claridad las situaciones, para que así puedan emerger las soluciones que necesitamos para cambiar las cosas que no están funcionando bien.

En este camino de búsqueda de “soluciones para el mundo”, apareció un nuevo elemento, la necesidad de incorporar la creatividad en estos procesos para resolver problemas, para encontrar maneras de desbloquear el pensamiento y así poder acceder a nuevas y mejores ideas. Y así llegué a la creatividad, y ohhh que descubrimiento fue para mí la creatividad, la capacidad de tener ideas diferentes, de pensar lo inusual, de crear lo distinto, de generar nuevas soluciones a los problemas, soluciones que de verdad ayuden, soluciones que inspiren y que den paso a lo nuevo. Me enamoré de la creatividad y me di cuenta de que me había acompañado todo el tiempo, desde el principio cuando a los 17 años estaba decidiendo a que dedicarme, mis opciones eran Bellas Artes, Diseño gráfico, Marketing y Publicidad, Trabajo Social y Psicología. Tres profesiones eminentemente creativas frente a otras dos relacionadas con la ayuda a los demás. Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que en realidad lo que quería hacer era una mezcla de todo eso, no iba desencaminada, lo único es que no existía en los planes de estudio una propuesta que se ajustase a lo que yo quería hacer, lo que mi yo interior intuía que podía hacer.

 



 

Recapitulemos, tenemos resolución de problemas, creatividad y nos falta el último ingrediente del cóctel. Llevaba un tiempo intentando emprender con estas ideas que había encontrado y que tanto me inspiraban, pero la cosa no marchaba. Sabía que el problema esencialmente estaba en mí, que yo era la que postergaba y bloqueaba situaciones, así que quería identificar exactamente qué era lo que me estaba impidiendo avanzar para poder superarlo. De repente se cruzó en mi camino la posibilidad de cursar la certificación de Coaching y me pareció una herramienta interesante para trabajar en mi mejora personal y tratar de superar lo que me estaba limitando. Cuál fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que el coaching a final de cuentas, es una metodología para resolver problemas. El coaching consiste en acompañar a una persona desde una situación actual que no le satisface a otra más positiva en la que le gustaría estar, todo ello mediante el uso de la pregunta como herramienta que te ayuda a abrir el pensamiento y a llegar a la verdad, cuestión que a su vez también conecta con el pensamiento creativo. Se trata de plantearte una meta y diseñar una ruta que te lleve a ella, identificando cuáles son los obstáculos que te están impidiendo llegar al lugar en el que verdaderamente te gustaría estar. Y todo eso señoras y señores, es metodología para la resolución de problemas. Así que sin quererlo, de repente estaba en un camino que tenía todo el sentido para mi, pensamiento creativo + resolución de problemas + coaching, temas que me encantan, que me interesan y a partir de los cuáles trato de construir cosas que puedan ser útiles para otras personas, igual que lo han sido para mí.

A partir de todo este bagaje personal y de adquisición de conocimientos muy enriquecedores para mí, construyo propuestas con las que tratar de ayudarte a conectar con las cosas que verdaderamente quieres para ti. Te invito a que te des un paseo por la web y a que explores si algo de lo que propongo, puede ser útil para ti.