LA VIDA ES MESETA, CAÍDA, CAMBIO Y EXPANSIÓN

Me he dado cuenta de que mi vida pasa por ciclos, ciclos de meseta, caída, cambio y expansión. Los peores ciclos son el final del período de meseta y la caída, pero estas fases tremendamente dolorosas me impulsan hacia transformaciones que hacen que mi vida sea mejor, me permiten avanzar hacia las cosas que deseo y a veces incluso me permiten definir mejor qué es eso que quiero, porque cuando aparece el dolor hay cosas que se empiezan a mostrar con profunda claridad. Siendo sincera ahora mismo estoy en caída de nuevo después de un ciclo de 10 años en el que experimenté este mismo proceso, así que estoy jodida pero optimista porque sé todo lo bueno que me trajo el proceso anterior. Una de las decisiones que me está trayendo este etapa es la de iniciar un blog, la de compartir experiencias o conocimientos que puedan ser de ayuda a los demás, porque en el último proceso descubrí que una de las cosas que se me dan bien y me gusta hacer, es escribir y explicar cosas complejas de manera sencilla a otras personas. Todavía no he definido muy bien el contenido del blog, será entorno al cambio y al crecimiento personal, pero no sé qué derroteros va a tomar. Lo que sí sé es que en este primer post te voy a explicar estas cuatro fases que he experimentado y que por lo que se ve voy a volver a experimentar. Te las cuento por si te ayuda a identificar en qué fase te encuentras tu y si por casualidad es la de caída, para que sepas que puedes mirar al futuro con esperanza, porque esa fase puede ser una oportunidad para que llegue a tu vida algo mejor.

Pues vamos allá, empezamos por la meseta, en esta fase de tu vida las cosas son estables y van más o menos bien, pero empieza a nacer en ti la sensación de que te falta algo, de que la vida podría ser mejor. Cuando el período de meseta avanza la vida te empieza a parecer plana, no hay grandes alegrías, no hay cosas que te hagan especial ilusión. Esta etapa es como la comida desabrida o poco condimentada, te la comes, te alimenta, pero no te energiza, no te aporta satisfacción, alegría o placer. Es un período en el que sabes que hay algo que tiene que cambiar pero no sabes muy bien qué es, o lo sabes perfectamente pero prefieres dejarlo pasar, no quieres afrontar los cambios que implicaría tomar una decisión. En esta etapa eres como agua estancada de río, no te estás moviendo, no estás generando el movimiento que necesita tu vida y lo que ocurre cuando el agua se estanca, es que poquito a poco empieza a morir.

Puede ser que lleves tiempo en un trabajo que ya no te motiva y te gustaría hacer un cambio, puede que estés en una relación de pareja que te está aportando más infelicidad que alegrías, puede que te hayas abandonado un poquito y no te guste lo que ves en el espejo. En cualquiera de estos casos sabes o intuyes que algo va mal, pero por la razón que sea no haces nada al respecto, no tomas una decisión firme para hacer cosas que generen un cambio en la situación. A veces esa inacción se debe a que sabes que algo no está funcionando bien en tu vida, pero no sabes exactamente lo que es. Lo que ocurre es que cuando no haces nada, cuando tu vida se queda inmóvil, es cuando poco a poco te precipitas hacia la caída, porque al no hacer nada que cambie la situación, la infelicidad se va apoderando de tu realidad.

Entonces llegamos a la etapa de la caída, que suele venir acompañada de un acontecimiento que te sacude y hace que todo el dolor y la insatisfacción salgan a la luz. En la etapa de meseta no estabas bien pero estabas algo así como anestesiad@, tu vida no te gustaba pero vivías en una cierta rutina sostenida que era fácil de llevar. De repente sucede algo que sacude esa rutina, que la rompe, puede ser una ruptura, una perdida, un cambio inesperado, una acción de alguien que te duele profundamente, sea lo que sea, hace que dolor e insatisfacciones que llevaban tiempo macerándose salgan de repente a la superficie. La vida de repente te sacude, te pone delante tu dolor y te obliga a hacer cambios, te obliga a romper con la rutina sostenida, porque la vida quiere algo mejor para ti, así que te sacude con fuerza para que puedas salir de ahí.

El dolor ahora se convierte en tu energía, en el impulso para salir de ahí, porque tu cuerpo (o tu alma si eres más espiritual) ya no quiere seguir soportando más dolor, necesita sentir paz, necesita arreglar lo que está roto, necesita salir de ahí. Cuando un@ toca fondo, de repente aparece la claridad, de repente empiezas a identificar qué cosas son las que están yendo mal y necesitas cambiar. Pueden ser cosas relacionadas con circunstancias de tu vida, como por ejemplo la necesidad de cambiar de trabajo o pueden ser cosas más relacionadas con tu forma de ser. Quizás te has dado cuenta de que tu falta de autoestima está boicoteando tus relaciones de pareja o tu carrera profesional, o que no te permite relacionarte de una manera sana y equilibrada con tus ami@s o familiares. El dolor, sino lo evitas y lo enfrentas cara a cara te permite identificar qué es lo que va mal, te permite señalar exactamente qué es lo que duele y tomar la decisión de hacer algo al respecto. Cuando haces esto te embarcas en la fase de cambio.

La fase de cambio es esa fase en la que empiezas a mover de lugar los elementos de tu vida, como si estuvieras haciendo una reforma en tu casa. Cambias las cosas de sitio, eliminas algunas que ya no te hacen falta y traes otras nuevas que son mejores que las que tenías. En la fase de cambio empiezas a cambiar todas esas zonas de tu vida en las que has identificado dolor. Empiezas a probar y a experimentar qué es lo nuevo que puede construir tu vida, empiezas a ver qué cosas te gustan, qué nuevos comportamientos en relación a ti mism@ y a los demás te hacen sentir mejor. Empiezas a tomar decisiones y a hacer cosas para que en tu vida empiecen a estar presentes otros elementos, cosas como por ejemplo: paz, alegría, tranquilidad, ilusión, un trabajo que te haga sentirte realizad@, nuevas actividades que te llenen de interés, descubrimiento de nuevas amistades, incorporación de más ocio,  etc.

Quizás decides dejar tu trabajo, quizás decides romper una relación, quizás decides empezar a trabajar en ti mism@ para mejorar ciertos aspectos que sabes que han sido un lastre en tu vida. Empiezas a transformar partes de tu vida para que vayan mejor, empiezas a mejorarte a ti mism@, a conocerte, a tratarte mejor, a traer a tu vida experiencias que quieres vivir. Cambias circunstancias y te cambias a ti para que tu vida pueda cambiar, para que se pueda transformar y te empiece a aportar cosas mejores.

Cuando haces cambios rotundos en ti y en lo que te rodea empieza la zona de expansión, porque con estos cambios logras generar nuevas dinámicas en tu vida. Tu vida empieza a ir en otra dirección qué es más fácil, que presenta menos resistencia, digamos que el agua vuelve a correr y ahora es pura y cristalina. En la etapa de expansión nacen y crecen proyectos tanto personales como profesionales o las cosas tienen un nuevo renacer. Es una etapa en la que sientes que tu vida es más plena, sientes que por fin estás haciendo lo que tienes que hacer, lo que de verdad te apetece hacer. En la fase de cambio has hecho un esfuerzo por descubrir qué cosas te hacen feliz y en esta etapa ya fluyes en esa dirección, y como has hecho cambios en tu comportamiento, en tus hábitos, en tus decisiones y actividades diarias, la vida te empieza a poner situaciones y personas nuevas en el camino. Empiezas a obtener los frutos de todo el trabajo realizado en la fase de cambio, aunque eso no implica que no sigas teniendo que trabajar en ti.

En esta etapa se hace presente una felicidad que proviene de dentro, de la satisfacción personal por lo que estás haciendo y construyendo en tu vida, tu felicidad o infelicidad no se centra en la presencia o ausencia de otras personas en tu vida, como pueden ser una pareja, l@s hij@s o las amistades. Descubres que tú eres el/la creador/a de tu propia felicidad, que puedes acceder a ella si te lo propones. Cuando descubres esto, en el momento en que se te presenta una vicisitud en la vida ya no la vuelves a afrontar igual, porque sabes que eres capaz de salir de la oscuridad y de volver a encontrar la luz o incluso construirla. Descubrir qué cosas nos hacen felices, qué cosas nos llenan, nos hacen sentir realizad@s, de qué manera podemos construir una vida que nos guste, es una fuente de felicidad que nos acompañará cuando quizás otras personas ya no lo hagan.

Permanecerás un tiempo maravilloso en la zona de expansión, con una sensación de plenitud y bienestar, pero como todo es un proceso y la felicidad no es un estado permanente, llega un momento en el que el ciclo vuelve a empezar. Cuando te estabilizas en la zona de expansión, cuando te acomodas en esas cosas nuevas e ilusionantes que has logrado, llega un punto en que esa nueva realidad popo a poco se vuelve rutinaria y predecible. Lo excitante y nuevo con el tiempo y la repetición deja de serlo, deja de ser un reto o una experiencia ilusionante, así que poco a poco vuelve la sensación de que tienes que cambiar algo y ahí es cuando vuelves a la fase de meseta y se vuelve a repetir todo el ciclo. Así es como crecemos, así es como avanzamos y mejoramos, en ciclos de meseta, caída, cambio y expansión.

¿En qué fase crees que te encuentras? ¿Crees que ya has pasado por todo el ciclo completo alguna vez en tu vida? La felicidad perpetua no existe, la oscuridad es necesaria para poder ver la luz, para identificar lo que sí queremos frente a lo que no, lo que nos hace bien y lo que no. Así que si estás en un mal momento recuerda que es algo cíclico y que si aprovechas el dolor para identificar lo que ya no quieres en tu vida, te permitirá tomar decisiones para construir lo que sí quieres. Recuerda, cuando el agua no fluye termina por estancarse y si está estancada mucho tiempo se corrompe y se muere. Intenta ser agua en movimiento, intenta ser mar, intenta ser río.

Espero que el post te haya ayudado o por lo menos entretenido, si quieres hacer algún comentario para compartir tu experiencia, alguna duda o lo que te ha parecido el post, puedes hacerlo aquí abajo en los comentarios y te responderé encantada :))))))

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